Danza tu vida

Danza tu vida

domingo, 3 de enero de 2010

FELIZ Y SABIO AÑO 2010


Al iniciar el blog, allá por abril, recogí este poema que me acompaña desde mi infancia. No se me ocurre mejor manera de comenzar la andadura por el 2010. A veces nos saturamos de palabras bonitos, bellos escritos, sabios consejos, y olvidamos ponerlos en práctica. Es por esto que me apetece recordaros lo que ya está escrito hace tiempo, para que, si queréis, volváis a leerlo, despacio.
Feliz año 2010.

DESIDERATA

Anda plácidamente entre el ruido y la prisa y recuerda que puede haber paz en el silencio.

Vive en buenos términos con todas las personas, todo lo que puedas sin rendirte.

Di tu verdad tranquila y claramente. Escucha a los demás, incluso al aburrido y al ignorante: ellos también tienen su historia.

Evita a las personas ruidosas y agresivas que maltratan el espíritu. Si te comparas con otros puedes volverte vanidoso y amargo, porque siempre habrá personas más grandes y más pequeñas que tú.

Disfruta de tus logros, así como de tus planes. Mantén el interés en tu propia carrera, aunque sea humilde: es una verdadera posesión en la cambiante fortuna del tiempo. Usa la precaución en tus negocios porque el mundo está lleno de trampas. Pero no por eso te ciegues a la virtud que pueda existir. Mucha gente lucha por altos ideales y en todas partes la vida está llena de heroísmo.

Sé tú mismo. Especialmente no finjas afectos. Tampoco seas cínico respecto al amor, porque frente a toda aridez y desencanto el amor es perenne como la hierba. Recoge mansamente el consejo de los años, renunciando graciosamente a las cosas de juventud.

Nutre tu fuerza espiritual para que te proteja en la desgracia repentina. Pero no te angusties con fantasías. Muchos temores nacen de la fatiga y la soledad.

Junto con una sana disciplina, sé amable contigo mismo. Tú eres una criatura del Universo, no menos que los árboles y las estrellas. Tú tienes derecho a estar aquí. Y te resulte evidente o no, sin duda el Universo se desenvuelve como debe.

Procura estar en paz con Dios como quiera que lo concibas y, cualesquiera sean tus trabajos y aspiraciones, mantén, en la ruidosa confusión, paz con tu alma. A pesar de todas sus farsas, arduos trabajos y sueños rotos, éste sigue siendo un mundo hermoso.

Ten cuidado, esfuérzate en ser feliz.


Max Ehrmann